viernes, 27 de enero de 2012

El peluche y la conciencia (Cuento)

EL PELUCHE Y LA CONCIENCIA

Paseaba viendo tiendas en un día de verano, cuando vi en un escaparate un  peluche muy enano. Llamo mucho mi atención los peluches que allí había y entre ellos reconocí uno que en la cabeza un sombrerito tenía.  No recordaba ni donde ni de que lo conocía, de lo que estaba seguro es que aquel muñeco tan distinto había estado en mi vida.
Consultando con la vieja almohada sobre el peluche citado, la misma me respondió que era de un sueño del pasado, y debía venir a comprobar si había cumplido las promesas que habíamos pactado. Me dejo desconcertado aquella inusual explicación, aunque sin saber porque sentía que tenía razón.
Sin recordar aquel sueño que me había apuntado mi fiel y cariñosa almohada, me prepare a salir como todas las mañanas, cuando de dentro del armario estas extrañas palabras escuchaba: - ¡Como estás amigo mío, ya me tienes por aquí!,  he venido a recoger lo que hace tiempo perdí. -  ¡No recuerdo lo que era!, -  a aquellas palabras respondí.  Abrí del armario la puerta y la sorpresa fue enorme, al ver el pequeño muñeco del tamaño casi de un hombre, y una faz muy preocupante por la furia que ella esconde. – acuérdate la promesa que en aquel sueño me hiciste, cuando cambie por alegría tu vida que era tan triste, y por la que ayudar al oprimido prometiste, y hasta ahora he comprobado no cumpliste. – ¿Cómo puedes exigirme lo que en un sueño  prometí, si inconsciente me encontraba?- le exprese. Y él con parsimonia como un juez en ese momento lentamente comento: – Los sueños son las vidas paralelas que nos tocara vivir,  una vez veamos de nuestro camino      el obligado fin, que será en ese momento que del sueño nos sea imposible salir.
En ese mismo momento entendí la moraleja, y vi que los sueños son del cielo o del infierno la puerta: que con las buenas obras  abrimos y las malas nos las cierran, dejando la llave al nacer a nuestra humana conciencia, para que vigile bien y no manipulen las puertas.

Joanmoypra/enero/2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario